25 junio, 2010

Sobre un guarén


Él pensaba: "Mmm... la señora Anita se va a sentar al lado mío. Ahí está la niña de la ufro. A éste no lo conozco. Ya se llenó la hueá con el que vende".
-Ahí tiene su vuelto.
-Gracias.

"A éste le cuento, porque la Anita ya me escuchó y la niña de la ufro está ni ahí. El vendedor no sa'e na' pero se parece lo que hacemos"

-Lalalala daralá daralá
-En el paradero por favor.
-Sí, cómo no.
-Gracias.
-Gracias a usted, hasta luego.

-En el paradero por favor.
-¿Paradero?
-Sí. Gracias.
-Ya... de nada.


-¿Alguien baja en Claro Solar?
-No.
-En el paradero por favor. Gracias.
-Gracias.


"¿En qué trabajará? debe ser profesor quizás cuánto gana pero no tiene auto aunque nunca lo había visto antes quizás lo tiene en el taller mecánico pero no le voy a preguntar esa hueá".

-¿Vio el partido?
-Sí, estuvo bueno.
-La embarraron -"cagaron"- con esa defensa.
-Así no más son ellos.
-Oiga y usted ¿En qué trabaja?
-Soy administrador.
-Ah... ¿y le va bien?
-No me quejo.

"Esta es la mía"

-Yo ya estoy aburrido con el colectivo. Yo tengo otro empleo, trabajo para el dueño de la joyería Barón ¿la ubica? yo le traslado mercancía hacia el sur, le hago los fletes como se dice. Y lo ando trasladando de vez en cuando. Ya estoy aburrido de los colectivos, no dan plata, ahora estoy ahorrando para una camioneta y me quiero dedicar al trabajo que tengo con el dueño de la joyería. Hace años que trabajo para él, recorro todo Chile.
-En el paradero, por favor.
-Sí, claro.
-Gracias.
-A usted.

"Mal no estuvo pero he tenido mejores, acá vienen dos más".

-Buenos días.
-Gracias, buenos días.
-Buenos días.
-Se cancela. Dos.
-Gracias.

"A esta no las he visto nunca".

-Está helado, ah.
-Sí, se pasó el frío.
-Dicen que mañana va a llover, más encima.
-Shuu.
-Por eso no me gusta trabajar en colectivos, se pasa tanto frío en las mañanas, levantarse temprano y no se gana nada. Yo tengo otro trabajo y estoy pensando en quedarme con ese no más, retirarme de los colectivos. Yo trabajo para el dueño de la joyería Barón, ¿la ubica? Le hago los fletes, como se dice, lo traslado al sur de vez en cuando. Apenas junte la platita para una camioneta me retiro de esto, ya estoy aburrido.
-Sí pues, qué bueno.
-Sí, ya estoy aburrido.
-En el paradero por favor.
-Muy bien.
-Gracias.
-Gracias a usted, chao.

Así, el conductor de colectivos continúa su recorrido, buscando gente nueva que no esté interesada en conocer su historia. Él, que tenía tantos proyectos cuando era joven, se ve envuelto en la rutina de los colectivos, donde no se gana nada, según él. Él, que cuando joven le presentó su gran idea a las autoridades: Un auxiliar para colectiveros, se proyectaba como fletero del dueño de la Joyería Barón. Él, que pensaba que los colectiveros necesitaban una persona que recibiera los pasajes y acomodara a las personas dentro del automóvil, estaba inmerso en su rutina recabarren-francisco salazar-caupolicán-bello-barros arana.

Basado en una historia real.

"Maquehue 2010"

20 junio, 2010

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¿Cacharon? Nuevo diseño, nuevo banner, aunque me quedó medio desajustado pero nuevo al fin. Está más botado el blog, pero el ocio es difícil con siete ramos. Es irresistible decirle que no a blogger cuando te ofrece plantillas nuevas, ahora tengo más colores que no queman los ojos :D

No he presentado al Oso acá, es mi nuevo gatito, gentileza de Gabriel , duerme poco, come mucho, juega mucho, como todo bebé. Me hace cariño y me asusta, sisea a la suegra de la veterinaria, sisea cuando juega, le sisea a la escoba, le sisea a mis pies, le sisea al espejo y a todo y se rumorea que parece laucha, pero si se le mira de frente es un gatito. Ah, y además rasguña todo, por eso le mantengo las uñas cortas, aunque no tengo cortauñas para gato.

Me acuerdo cuando fui a la veterinaria con el Gordo, y le pregunté a la veterinaria cuánto valía un cortauñas de esos que ella tiene (son pequeñitos como con forma de tijera y es de color verde el de ella), y me dijo "éste me lo compré en Santiago y me costó 20 mil", y yo dije "uy qué caro" y me olvidé del asunto por lo mismo.

Como el Oso rasguña tanto -y se ensaña- decidí buscar en internet, porque pensé "si está en internet, es más barato, obvio" y SAS! el mismo cortauñas en $2.200. Quedé plop, y quién no. Entonces me puse a pensar, pero qué embustera. Y así surgieron más recuerdos.

La primera vez que llevé a un animal a su consulta, fue a mi perra Mota. Era bien bonita, quiltra, blanca y lanuda, le puso una inyección que no sé qué era, la desparasitó y sería todo. No la volví a llevar porque tiempo después la Mota se fue (o diremos que así fue).

Luego llegó a mí la Kensey, una gatita abandonada al frente de mi plaza (enero 2008), y que yo amablemente recogí. La llevé a lo mismo que la Mota, y me felicitó porque estaba muy bonita y blablabla. La llevé un par de veces más y sería todo.

Y aquí comienza lo interesante. Cuando llevé al Gordo por primera vez, fue todo bien, nice. Entonces ocurrió lo del cortauñas, demasiados halagos, ¡QUÉ LINDO PELOOO! ¡TIENES QUE CASTRARLO PARA QUE SEA MÁS BONITO! etcétera. Y cada vez que iba a su consulta me daba el mismo discurso, exactamente igual. Gordo pasó por un periodo de yaya, donde tenía una herida en su colita, y tenía que ir a control, entonces ella lo atendía -y lo halagaba-.

El otro día fue chistoso sí. El Oso estaba con vómito y diarrea, entonces lo llevé al vet. Y la doctora no estaba, había una niña con el pelo grasoso que no tenía pinta de veterinaria, de hecho llamó a la doctora cuando le dijo los síntomas que tenía, e hizo que le recetara Naxpet. Le revisó los dientes, los ojos, le tomó la temperatura y le escuchó el corazón. Sin embargo se notaba inexperta. Y todo el rato le decía "bonita", así que le dije "es gato", y lo revisó y era gato. No obstante siguió diciéndole "Bonita".

A la semana siguiente, vale decir, el viernes, lo llevé a su control, esta vez no estaba la chica del pelo grasoso, de hecho la doctora aún no llegaba, entonces la esperé conversando con la suegra, que también le decía "Bonita" al Oso. Lo solté para que dejara de chillar, y se puso a recorrer la consulta-casa. Hasta que llegó al final de un pasillo donde no debía entrar porque dormía la "guagua" de la doctora. Así que la suegra fue por el Oso y a medida que se le acercaba, él se encorvaba y le siseaba, pero no la atacó. Eso fue chistoso.

Cuando al fin llegó la Doctora Estrella (así se llama), ocurrieron dos cosas: Sentí llorar a un niño, con voz de guagua obviamente, y la suegra corrió a atenderlo, y volvió con él. Yo miré mientras entraba la veterinaria, y no me percaté de la escena, entonces vi a la suegra parada en la entrada del pasillo, con un niño que aparentaba fácil 5 años, pero que hablaba como un niño de 2- años, era robusto, o más bien obeso, y es cosa de mirar a su madre, la Estrella, que también lo es. Miré al niño con mis ojos bien abiertos, y ahora que lo pienso, le harán bulling.

La Doctora Estrella atendió al Oso y dijo "¡¡PERO QUÉ GRANDE ESTÁ!!" y yo la miré con cara de "e2" (._.) y le dije "sí", esperando a que no dijera nada más acerca de él. Pero su estilo siempre ha sido halagar, entonces siguió: "¡La última vez que lo vi estaba tan pequeñito! ¡cuánto ha crecido!", "MMMM SÍ ._.", "HHHH!!! PERO QUÉ COSA MÁS LINDA!!" y ahí no me pude aguantar, tuve que decírselo: "Esta es la primera vez que ve al Osito". Entonces ella puso cara de e2 ._. y dijo "Pero tú te me haces cara conocida", y le dije: "Es que antes tenía otro gato", "Ah", dijo ella. Pero ambas sabíamos bien que ella no me recordaba ni a mí ni al Gordo. De todas formas el Gordo ya estaba bastante crecidito.

Bueno, finalmente sólo lo desparasitó y me felicitó porque estaba muy bonito. Definitivamente esa escena la dejó plop, y me gustó eso.


"El hábito no hace al monje"


09 mayo, 2010


Curioso: un cura colec-cionaba serpientes y culebras y las andaba paseando en su maleta (porque parece que el cura viajaba mucho). Él andaba de paseo por Talca, en un convento de monjas vacilando. Era mayo.

Lo que él no sabía, es que aquel fin de semana, olvidaría meter a la maleta a su culebrita favorita, y la dejaría reposar enrollada en la cama que él había usado durante su estadía.

Ese mismo día, Juan Pérez, de unos 30 años, que se encontraba alojado en aquel convento, decidió utilizar la cama que el cura había usado.

Y sí, adivinaron, encontró la culebra.

De inmediato todos corrieron a la habitación donde se encontraba el animal, y observaron su cuerpo temeroso, frío y desafiante, el cual fue metido en un basurero, esperando que el cura regresara por él.

Para variar, mi mami se perdió el espectáculo, aquella noche decidió terminar de comer el pollo que no devoró en el almuerzo. "Estaba becada, pero no me alcanzaba para ir a comer comida china con mis compañeros de seminario".

Fue así como dio paso a la historia de cómo nació mi amor por los gatos. Un fin de semana me llevó al campo, porque era bien común, cuando yo era chica, que me llevaran a pasear a pueblos chicos los fines de semana (y al campo también).

No voy a contar cómo nació mi amor por los gatos porque es una historia muy breve que no da como para opinar demasiado.

Entonces, después de esta introducción, despido literalmente a mi querido compañero, amigo, confidente y amor de amores 2008-2010, Guatón, el gato. Querido mío, no te olvidaré jamás, estarás en mi corazón foreva. Me despido contenta, porque te quise, te abracé y te besé hasta el último encuentro que tuvimos. Me quedo con tus patitas marcadas en la pared de la yoti, me quedo con el sonido de tu maullido grabado en mi mente, con el ñao, de cuando querías jugar, con el ñau de cuando tenías hambre y con el nnnmm! de cuando querías salir.

Estés donde estés, saluda de mi parte a Raúl, Maggy, Helmans y Matías, y no les tengas miedo porque ya eres inmortal y no te pueden dañar, y no les digas que yo dije que te amo más a ti.

Ay.. no quiero llorar.


".. ñaoo... ñao ñao.. ñao.."

02 enero, 2010

¡He aquí el relato ganadoooor! (junto a otros 1999)


A mí me hablaron de mil, luego me dijeron "usted ganó", luego me dijeron "pero otros también", obvio, eran 999, al mes siguiente eran dos mil. Malditos corazóndeabuela. El concurso se trataba de hacer un relato inspirado en una fotografía o cuadro. Yo elegí una fotografía de Carlos Leppe.

Así que el cuento se llama Me voy de la casa (ándate pa' la casa :3)

-Me voy de la casa.- Dijo Hernán mientras llenaba su bolso con cosas.
-Bien, ¡pues no vuelvas!- Gritó Lucinda a Hernán.

Se encaminó a la puerta, salió de casa y tiró las llaves en el pasto. Ya estaba viejo, tenía cinco décadas en el cuerpo, pero no dejó nunca de buscar la aventura, y aquella vez no fue la excepción. Solía perderse durante cinco o seis días, y lo que hacía resultaba ser un total enigma. Se insertó pampa adentro. Caminó durante dos días, durmiendo bajo árboles y comiendo unos panes que había sacado de la casa de Lucinda.

Al tercer día divisó una casa humilde con altas paredes, la sed le hizo detenerse a pedir agua. Llamó a la puerta dos veces y una niña muy alta le abrió. No podría haber sido una mujer, puesto que no estaba físicamente desarrollada, pero medía alrededor de tres metros. Hernán tragó saliva, y disimulando su asombro le dijo:

-¿Tienes agua?
-Hum... Mamá me dice que no debo hablar con extraños, pero no parece malo.-La niña esbozó una gran sonrisa -Entre.
-Gracias.- Hernán vio los muebles, las repisas, todo era más grande, el sillón era de su porte. Pasó a la cocina. La niña le llevó una silla para que pueda subirse a lavaplatos a beber agua.
-Usted es del porte de la muñeca que sale en la tele – le dijo la niña.
-Bueno, pues tú eres del porte de una marioneta que andaba en la ciudad -le respondió Hernán.
-¿Le gustaría jugar conmigo un rato? –Hernán no pudo aguantarse la curiosidad, y quiso saber más sobre la “pequeña”.
-Claro que sí.

Sus muñecas estaban sucias, gastadas, eran viejas, probablemente de la edad de Hernán. La niña reía y creaba diálogos entre sus juguetes, entonces le dijo a Hernán: “ponte ahí y siéntate junto a Lala”. Él trató de hacerlo, pero la silla de las muñecas era como las sillas de bebé, no podía meter las piernas dentro de éstas.

-¿No sería mejor que me siente junto a Titi? Es que no puedo meter las piernas, mis pantorrillas no lo soportan.
-No, debes sentarte junto a Lala, ella es tu novia.
-Pero yo no soy un muñeco…
-¡Por supuesto que lo eres! –Interrumpió la niña- En la tele hay muñecos que hablan y son de tu porte, ¿no será que también te crece el pelo?

Tomó a Hernán por la cintura y le jaló el cabello, el grito de dolor opacó las risas de la niña. Lo obligó a sentarse en la silla de bebés y lo forzó de tal modo que le rompió las pantorrillas. La niña reía y se divertía, le obligaba a besar a Lala en los labios, llenos de barro y mugre. Los padres de la niña habían vuelto a casa, ella ocultó a Hernán dentro del baúl con juguetes y le pidió que callara.

Le era casi imposible hacerlo, mordió parte de su camisa para dejar de gritar. Notó que el baúl estaba roto, forzó la madera y escapó. Se arrastró hasta la salida, todos veían la televisión, por lo que nadie notó su silueta, salió por la puerta del perro. Recorrió 500 metros hacia la carretera y apenas vio pasar un auto, pidió ayuda.

-Sí, seguro fue una niña gigante la que te hizo esto, ¿crees que soy tonta?
-Ya déjame descansar, Lucinda.


______________________________________

Entonces, cuando supe, partí el 28 de noviembre a un pueblo llamado Santiago, donde la gente es muy apática y poco tolerante y hace mucho calor, y yo llegué al Museo de Bellas Artes, donde un hombre me preguntó si venía a retirar mi premio (libro), y yo le dije que sí.

Un hombre me dijo "gracias por participar, elija un color", entonces pude haber elegido el rojo, el amarillo, el verde, el azul o algún otro, y yo elegí el morado. "Tengo un poder simple para retirar el de Osorio, "Vaya a la letra O", "ya".

La pelolais que me atendió en la letra O agarró el poder simple y dijo "¿Méndez?", y yo le dije "No. Osorio", "AAH OKAI!", PW, ella era la letra O, ¿por qué Méndez? Tonta.

Entonces mi mami me dijo "Saquemos fotos a las esculturas, ponte ahí", "Ok".
Válgame, qué foto más fea, ni con photoshop la pude arreglar bien. Como ven, ahí está el libro morado que elegí, el de Osorio lo elegí azul porque es hombrecito y a los hombrecitos les gusta el azul.

Entonces, a las 3 de la tarde, yo dije "Me voy pa' la casa", devolví el pasaje, y Pullman auspició. Me largué de ese pueblo maldito a las 5 y algo, y llegué a Temuco a las 3 de la mañana. Feliz porque era Temuco y hacía frío. Ah, qué rico el frío.


"...AAARRGGGG MOSQUITOS..."

Gordo, sale de mi silla. Gordo, sale de mi silla. Ya bueno, quédate sobre mis piernas. Y así estamos. Al menos no necesito tener los pantalones puestos para escribirlo. Gordo, ándate pa' la casa dospuntostres, te adoro.

Vos no estudias Psicología para estudiar a los otros, a vos te gusta conocerte, vos no estudias Periodismo para relatarle a los otros, a vos te gusta relatarte a ti mismo, vos no estudias medicina para curar a otros, a vos te gusta curarte a ti mismo. No es vocación, es ser egocéntrico.

Perdón, a mí misma, por no escribir antes, no sé en qué volada andaba, probablemente en la mejor de todas porque dejé todo de lado. Thank you, me, por pasar lo que tenía que pasar (llamémosle ramos), thank you, you, por pasar lo que pasamos, thank you, you, por ser you (llamémosle ustedes).

Ni ahí con navidad, ni ahí con año nuevo, yo no celebro 2010, yo celebro 5th, vos celebras 4th, otros celebran 54321th, Gordo celebra 14th y semanas. Celebremos todos. Celebremos que Ella volvió a escribir, huevadas como siempre, celebremos porque ando con sed, entonces ¿Qué celebramos? Dale, celebremos que ando content@ porque hoy ando contento@ y ESO es raro. Guau.

Gordo, please, ándate pa' la casa. Se me cansan los brazos, ya no sé qué más escribir, amo tus bigotes, tu preferencia rara, de no comer, no como. No me gusta, no lo hago, sos la rebeldía pura, no te gusta, no te das cuenta, tu pluma de loro, me la comí, era verde, era de loro, me gustó y me la comí, así de simple, si te explico por qué lo hice, no lo entiendes, sos una capitalista, yo duermo, no me huevees.

Okei, no te hueveo, volveré con más plumas. ¿Un loro? Okei, te traigo un loro, have fun. No más muñecos diabólicos, lo coloqué con la colección. No, Gordo, falta para la Elena. Gordo, amigos tiñosos no. Okei.

¿Mayonesa? Vos vomitas, chapita de la mayonesa, no me importa, no te doy. Yo también, por siempre. ¿Amigos? ¿Verdad?.

Carne, dejémoslo en carne, ¿Vacuno? ¿Cordero? ¿Pollo? Bueno, pavo no. Pollo, pero sin cuerito porque el hígado te estalla, y a otro par también, pero por el ron y el vino en cartón.

Gordo, no te quito los huevos, pero me acompañas el resto de tu vida y de la mía ¿Trato? ¡Súper!


"...¿Sobre qué, amor?.."

04 octubre, 2009


Lo más gracioso de todo es que esto no es una corte, yo puedo decir sin jurar lo que que yo quiera. Y vos te cagas porque no te queda otra, mañana me pregunta, y te cuestiones, ¿por qué soy un ebrio? Te lo respondes a medias, pero no te convence, me excitan otros, no como tú crees, y querrías.

Pan con mayonesa, sea tuyo cada día, de chama, la gente prefiere el paté. Bendito sea tu santo, santa cerveza y vino. Perdóname mis faltas de ortografía, como yo perdono a los idiotas que derraman la cerveza, así sea tu voluntad (y no recuerdo qué más sigue) AMÉN.

He me aquí los de siempre, los que no me preguntan "¿Has vuelto a escribir?", los que me leen en silencio a oscuras, los que me leen a la hora de almuerzo, lo que me leen cuando me preguntan, los que me preguntan mi msn y no lo creen, pero aun así me dan salmón ahumado en inglés. Nice.

Vos te cagás, en tu puta madre y te gusta, te das como puedes, se te cae el pan, la masa, te revuelcas, das pataleta, te arrepientes, mañana me lo dices, yo espero, no importa, espero.

Al fin y al cabo te creeré, mañana lo vemos, lo hablamos, no nos vemos, nos deseamos, como hoy, pero no nos vemos, una cita, por ahí, por ahí por el emeeseene, con todos, con nadie, tú te vas, es el internet, yo me voy, es el internet, tú me escribes, me pides perdón, yo lo hago y viceversa, te quiero, me quieres, no se nota, no lo noto, no hacemos.

Veremos. Para siempre, a ver qué pasa.


"Quiero hacer una barrida.." ( Y de paso pasó)